Rechazo al DNU y Ley Ómnibus que destruyen la ley Micaela

Una sociedad es el producto de su historia, por eso las sociedades son diferentes en distintos lugares, las personas que las constituyen tienen un arraigo cultural, de intereses y de sentimientos que se fueron construyendo de generación en generación y cada pieza que constituye una sociedad tiene un encastre determinado. Por ese motivo las leyes se van construyendo de acuerdo a ese arraigo histórico, dan respuesta a sucesos que sacuden y conmueven, son respuestas a situaciones que se deben resolver, en esa sociedad, en ese momento histórico.

Siempre hay leyes que están mal, porque se van produciendo nuevos hechos, nuevas necesidades y todo el tiempo es necesario reconstruir sobre lo ya construido, pero para cada modificación de leyes debe haber un consenso social, para eso existe el Poder Legislativo, termina siendo la caja de resonancia de los sentimientos, intereses y necesidades de leyes que pongan el marco necesario para la vida en sociedad, en cada lugar, en cada momento.

Específicamente me quiero referir a la Ley Micaela, esta ley no surgió de una mente brillante e individualista, surgió como necesidad de respuesta a una sociedad que sufrió la violación y asesinato a una de las más angelicales personitas que habitaba en la Provincia de Entre Ríos, que dedicaba su vida a colaborar en comedores de pibes que necesitaban ayudas alimentarias, que con tan corta edad ya era la referencia de un gran grupo de militantes sociales que perseguían el humano objetivo de ayudar a quienes más lo necesitaban.

Toda esa luz que brindaba a nuestras vidas Micaela García, la negra, fue apagada abruptamente por una violación seguida de asesinato, posteriormente actuó la justicia, pero la luz ya estaba apagada. La sociedad argentina quedó desgarrada por esa tragedia, porque se nos fue nuestra amada Micaela.

Ante ese hecho histórico específico y la necesidad de una sociedad de calmar de alguna manera el dolor de sus corazones se creó la Ley Micaela, defendida justamente por los más destrozados por la pérdida de Mica, por sus padres, por Andrea y Yuyo, ellos conocieron a Micaela en su inmensidad y desde la seguridad de que ella hoy estaría más preocupada porque a otras Micas no les pase lo mismo y no tanto por lo que ella sufrió, porque Mica siempre puso su cuerpo y su alma para recibir los golpes y evitar que otros los reciban, desde esa convicción de padres lucharon por la ley, que se llama Micaela pero se pensó para proteger a las demás chicas ante actos de violencia machista.

Aquí sólo estoy describiendo una de las leyes que intenta ser barrida, modificando su esencia,  por un nefasto ser humano que no tiene ningún tipo de arraigo con la sociedad en que habita, que trata de viejos meados a nuestros abuelos, que utiliza la palabra mogólico para insultar, que compara al Estado con un pedófilo ante niños bañados en vaselina, que defiende la idea de la venta de órganos, que quiere una sociedad en la que todos estemos armados, que se considera estéticamente superior a quienes piensan distinto, que maltrata a las mujeres, que prefiere a la mafia antes que al Estado, que considera al Papa el representante del maligno en la tierra, que reivindica a la dictadura y al terrorismo de Estado, entre otras muestras de su perversa humanidad.

La Ley Ómnibos de Milei, entregada por el equipo de Macri, intenta barrer con las leyes que son constitutivas de nuestra sociedad, intenta barrer con nuestra sociedad, con nuestra convivencia, con nuestros derechos, con nuestra historia y no fue votado para destruir nuestra sociedad, se esperaba que corrija algunas cuestiones que nos preocupan, como la inflación o los bajos ingresos de la clase trabajadora, bueno, nada de eso está en sus planes y nada de eso está en la Ley Ómnibus ni en el DNU, sólo destruir nuestra sociedad tal cual la conocemos y transformarla en otra que pierda todos sus derechos, todas las protecciones que hemos construido para nuestras vidas, como es el caso de las leyes que combaten el gatillo fácil que también termina con nuestras vidas en manos de violentos armados, insisto, sólo estoy analizando una ley que es barrida, pero todo el DNU y la Ley Ómnibos constituyen una aplanadora para nuestra sociedad.

Micaela fue estudiante de mi clase de física en su sexto año, tuve el privilegio de conocerla de muy cerca, fui tocado por su amor, vi en ella a una joven comprometida con las necesidades de sus compañeros, que me ayudaba en mis clases, que sentía la obligación de ayudar, ella se fue materialmente, pero su lucha quedó en la ley, no vamos a permitir que la borren, cuando la asesinaron dijimos “Todos somos Micaela”, volveremos a decir “Todos somos Micaela” para que no nos quiten su ley, es la herencia que nos dejó para cuidar a todas las niñas, adolescentes y mujeres.

Al respecto, la Fundación Micaela expresa:

“La Ley Micaela (Ley 27.499), se originó como respuesta a decisiones de agentes del Estado sin perspectiva de género, entendiendo que el femicidio de Micaela (como tantos otros) se podría haber evitado, si la tuvieran. Ninguno de esos agentes se desempeñaba en la función pública en organismos competentes en la materia. El Juez Carlos Rossi (que dio la libertad condicional al violador y femicida de Micaela, a pesar de tener un paquete de informes psicológicos que desaconsejaban la libertad) no se desempeñaba en la función pública en un organismo competente en la materia. Las personas (agentes del Estado) que el día previo al femicidio de Mica, no tomaran una denuncia por intento de violación del femicida de Mica, a una niña de 13 años. Estos funcionarios públicos tampoco se desempeñaban en la función pública en un organismo competente en la materia.
Muchos de los femicidios, ocurren por falta de perspectiva de género de quienes toman las denuncias (Policías, agentes judiciales, etc.) Ninguno de ellos se desempeñaba en la función pública en un organismo competente en la materia.
Además de que no es lo mismo la Violencia Familiar que la Violencia por Motivos de Género, que pretende modificarse.
Todo esto sucede a unos pocos días después de sentir muchísima emoción y orgullo al cumplirse 5 años de la sanción de la “Ley Micaela”.
Todas las provincias argentinas han adherido a la Ley Nacional y muchos municipios también, también el conjunto del sistema público universitario, sindicatos, empresas e instituciones deportivas.
En estos cinco años hemos dedicado nuestras vidas a promover la instrumentación de la Ley Micaela con el convencimiento de que es una herramienta imprescindible para prevenir situaciones graves de violencia, promover ámbitos de trabajo respetuosos y jerarquizar la función pública. Y hemos visto los cambios, que aún pequeños nos generan mucha esperanza.
Creemos en el rol del Estado en la promoción de derechos y la prevención de las violencias.”

NO AL DNU Y LA LEY ÓMNIBUS DE MACRI, MILEI Y LAS CORPORACIONES QUE SE QUIEREN APROPIAR DE NUESTRA VIDA.

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